Posteriormente, la norma fue promulgada y comenzó su implementación progresiva, introduciendo cambios relevantes en aspectos centrales de la relación laboral, como la jornada de trabajo, las vacaciones, el sistema indemnizatorio y ciertos mecanismos de contratación.
A continuación se resumen algunos de los puntos más relevantes que introduce el nuevo marco legal.
Jornada laboral y horas extras
Uno de los cambios más comentados se refiere a la organización de la jornada laboral. Si bien el régimen tradicional establecía una jornada estándar de ocho horas diarias, la reforma habilita esquemas más flexibles que pueden extender la jornada hasta 12 horas diarias, siempre que luego se garantice un período equivalente de descanso.
Además, la ley incorpora el llamado “banco de horas", que permite compensar horas trabajadas por encima del horario habitual con descansos posteriores, en lugar de pagar horas extras en dinero. Este sistema deberá implementarse dentro de los límites establecidos por los convenios colectivos o acuerdos laborales.
Vacaciones y organización del descanso
La reforma también introduce cambios en el régimen de vacaciones previsto en la legislación laboral.
Entre las principales modificaciones:
Las vacaciones podrán fraccionarse en períodos mínimos de siete días, siempre que exista acuerdo entre empleador y trabajador.
Se mantiene la obligación del empleador de comunicar el período de descanso con anticipación y dentro de los plazos legales.
El período habitual de otorgamiento sigue comprendido entre octubre y abril, con notificación previa formal al trabajador.
Estos cambios buscan otorgar mayor flexibilidad en la planificación del descanso anual, especialmente en sectores productivos con alta variabilidad de actividad.
Sistema de indemnizaciones por despido
Otro punto relevante de la reforma es la posibilidad de introducir sistemas alternativos al régimen clásico de indemnización por despido.
La normativa mantiene el principio general según el cual el trabajador despedido sin causa tiene derecho a recibir una indemnización equivalente a un mes de salario por cada año de servicio, conforme al artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Sin embargo, se habilita que los convenios colectivos establezcan fondos o sistemas de cese laboral, financiados por aportes empresariales durante la relación laboral. Este modelo busca reemplazar o complementar el sistema tradicional de indemnización en algunos sectores.
Además, se crea un Fondo de Asistencia Laboral, financiado mediante contribuciones empresariales, destinado a garantizar el cumplimiento de obligaciones vinculadas a la finalización del contrato de trabajo.
Salarios y modalidades de pago
La ley también incorpora cambios vinculados al pago de salarios. Entre las novedades se encuentra la posibilidad de pactar remuneraciones en moneda extranjera, siempre que exista acuerdo entre las partes y se cumplan las normas laborales aplicables.
Asimismo, la reforma incluye medidas destinadas a facilitar la registración del empleo y reducir la informalidad laboral, uno de los objetivos declarados de la iniciativa.
Otros cambios en el sistema laboral
La ley incorpora además modificaciones en materia de relaciones sindicales, negociación colectiva y funcionamiento de servicios esenciales durante conflictos laborales. En estos casos se establecen límites y condiciones para la prestación mínima de servicios durante medidas de fuerza en sectores considerados estratégicos.
La reforma laboral aprobada introduce una reorganización significativa de varios aspectos del derecho del trabajo. Su aplicación concreta dependerá en gran medida de la reglamentación que dicte el Poder Ejecutivo y de los convenios colectivos que se negocien en cada sector productivo.